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Fabio, semi finalista del concurso de talento Sound Sensation, es el cuarto de cinco hermanos

Cuando nació Fabio, sus dos hermanos mayores ya tenían audífonos, por lo que su familia estuvo muy atenta a saber si Fabio también los necesitaba. Y efectivamente, cuando cumplió tres años le pusieron sus primeros audífonos. Como estaba tan acostumbrado a ver estos aparatos en casa, le fue muy fácil acostumbrarse a ellos.

¿Cómo reaccionó cuando le pusieron sus primeros audífonos?

Fue muy emocionante, porque cuando le pusieron los audífonos empezó a dar golpes con los pies en el suelo sorprendido de cómo sonaba, estuvo así un buen rato. Fue descubriendo cómo suena la lluvia, los grillos, el viento…

¿Por qué se decidieron por un implante coclear?

Con el tiempo, la pérdida auditiva fue aumentando su intensidad, Fabio necesitaba subir cada vez más el volumen del audífono, hasta que en diciembre de 2020 le pusieron en lista de espera para el implante coclear.

Todo el tiempo COVID ha sido especialmente difícil, al principio con las clases on-line, se le dificultaba para entender a los profesores desde un altavoz. Y luego… ¡las mascarillas! “maldito invento que tapa la boca e impide leer los labios” nos comentaron sus padres.

El 2 de octubre de 2021 le pusieron su primer implante coclear, no fue al colegio hasta enero 2022 “para qué ir al cole sino voy a entender nada” decía Fabio.  Le fueron enviando los temas a estudiar y los ejercicios a realizar, el colegio ha apoyado mucho en todo este difícil momento a Fabio. En fin, estudiar a distancia como se hacía antes.

¿Se animarán a un segundo implante?

En junio 2022 el médico ya le ha preguntado si quiere que le pongan el otro implante para el año que viene. Y Fabio ha dicho que sí. ¡Esperemos que la lista de espera sea menor esta vez!

¿Cuál ha sido el último desafío con su implante coclear?

El último reto ha sido muy reciente, en julio de 2022 Fabio ha ido a un campamento. Incluso sabiendo que no iba a ser fácil enterarse de lo que se cuenta, lo que pasa, de las conversaciones… asumió el reto sabiendo que iba a ser un tiempo de aprendizaje, tanto de las cosas que fueran bien, como de las difíciles.

¡Ha vuelto feliz! Providencialmente, el instructor que le tocó… ¡también era hipoacúsico!

 

¡Muchas gracias a Fabio y su familia por compartir su historia con nosotros!

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