en Consejos y trucos, Para Padres

En nuestros ambientes cotidianos, estamos rodeados de una variedad interminable de sonidos. Por ejemplo, el agua de la canilla, una alarma, el timbre, pasos, la máquina de lavar ropa, tos y estornudos.

Ayuda a tu hijo a prestar atención a estos sonidos ambientales y a reconocerlos a medida que comienza a explorar el mundo de la escucha. Aquí te ofrecemos algunas actividades de escucha temprana para que ayudes a tu hijo:

  • Cuando oyes un sonido y le llama la atención a tu hijo, di “Escucha, escucho algo”, y mira en la dirección de la que viene el sonido. Señala tu oreja para indicar que estás escuchando un sonido. Imita o recrea verbalmente el sonido para ayudar a tu hijo a deducir de dónde viene el sonido, por ejemplo, un golpe en una puerta o la alarma de un microondas.
  • Es importante recordar que muchos de estos sonidos también tienen un propósito o un significado particular. Por ejemplo, cuando tu hijo oye el timbre, debe saber que el paso siguiente es abrir la puerta y dar la bienvenida a un visitante. Puedes intentar sugerir algo como “¡Acabo de oír la alarma del microondas!”. “¡Vamos a sacar la comida!” “¿Estarán listas las galletitas?”
  • Dirige la atención de tu hijo a todos los sonidos diferentes que se pueden oír adentro y afuera. Por ejemplo, el agua de una canilla abierta, las aspas de un ventilador, el viento entre los árboles, los ruidos del tráfico, timbres, la TV y la radio.
  • Expone a tu hijo a sonidos de diferente volumen y habla sobre ellos. Encuentra o crea sonidos fuertes: puertas que cierran fuerte, perros ladrando; y otros menos fuertes, el tintineo de una llave o un reloj.

Cuando tu hijo comience a prestar atención a los ruidos del ambiente, puedes proponer juegos y actividades de escucha, para hacer cuando oye un sonido. Puedes incluir:

  • Carreras: Empujar los autos por una pista de carrera cuando tocas un silbato.
  • Juego a despertar: Un muñeco o una persona se despierta cuando oye sonar una alarma.
  • Un teléfono sonando: Haz que tu teléfono suene (o utiliza tu voz) y estimula a tu hijo a levantar el auricular y decir “Hola”.
  • Campanas de viento: Decora el área exterior con campanas de viento hechas de madera o placas de metal. Diviértete con tu hijo haciéndolas mover para que hagan ruido. Incluso puedes hablar sobre cerrar las ventanas si el tiempo está muy ventoso, o conversar sobre reducir la velocidad del ventilador para acallar las campanas.

 ¡Diviértanse explorando los ruidos y los sonidos del mundo!

¿Te gustó esta publicación sobre actividades de escucha temprana con tu hijo? Utiliza Artes y Manualidades para actividades divertidas de escucha.

 

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