en Consejos y trucos, Para Padres

«¿De qué sirve un libro, pensó Alicia,
si no tiene dibujos ni diálogos?»

Lewis Carroll, Autor

Si tu hijo está a punto de comenzar la escuela, la lectura es una de las primeras habilidades que aprenderá. Como padres, es importante involucrarse en este proceso de aprendizaje tan temprano como sea posible. Puedes comenzar leyéndole a tu hijo a una edad temprana, nunca son muy jóvenes para empezar. Los niños menores de 6 meses con frecuencia prefieren las imágenes en blanco y negro. Después de esta etapa, elige libros con imágenes grandes y coloridas, texturas, desplegables y fotografías.

Las siguientes estrategias son específicas para niños que están entrando en el preescolar o el jardín de infantes, pero también se pueden utilizar con niño de cualquier edad que use un implante auditivo. Leer en voz alta puede no ser una habilidad natural para ti como padre, pero con la práctica se vuelve más fácil.

1. HABLA SOBRE LO QUE OCURRE EN EL LIBRO

A medida que lees la historia en voz alta, toma breves pausas para hablar de cada evento. Estimula a tu hijo a describir lo que está sucediendo, por ejemplo, «¿Por qué el gato se escapó del perro?». Habla de lo que ves en cada imagen y describe la acción y los movimientos. Esto te permite modelar y expandir los sonidos que tu hijo produce, y le enseña lenguaje nuevo.

2. ESTIMULA A TU HIJO A HACER PREGUNTAS

Cuando das vuelta una página, haz una pausa y dale tiempo al niño para hablar de las imágenes. Permítele hacer preguntas, incluso si interrumpe la historia. La lectura es más disfrutable cuando ambos están activamente involucrados en la experiencia.

3. PERMITE UN TIEMPO DE ESPERA PARA DEJAR AL NIÑO INICIAR UNA CONVERSACIÓN SOBRE LA HISTORIA

Al esperar, le das tiempo al niño de expresar sus intereses y sentimientos. Si las imágenes sugieren que está por ocurrir algo, di «¡oh, oh!» o «¡oh, no!» y mira al niño con expectativa. Espera que lo note y haga algún comentario. Si demuestra la emoción correcta pero no habla, dile por qué estás preocupado o lo que crees que está por ocurrir. Esto te ayuda a saber qué palabras sabe tu hijo y cuáles necesitas enseñarle.

4. RELACIONA LA HISTORIA CON LA VIDA DIARIA

Esto le da la oportunidad a tu hijo de conectar sus propias experiencias con lo que ocurre en el libro. Si el personaje compra zapatos rojos, ve a buscar unos zapatos rojos para tu hijo. Si la historia es sobre una abuela, busca fotos de la abuela de tu hijo y habla sobre ellas.

5. UTILIZA GESTOS, EXPRESIONES FACIALES Y VOCES INTERESANTES.

Utiliza el rostro para expresar los diferentes estados de ánimo de los personajes. También puedes subir y bajar la voz mientras cuentas la historia para mantener la atención de tu hijo. Cuando leemos de manera dramática, hacemos énfasis en el ritmo y los patrones del lenguaje hablado.

6. RECUERDA QUE LOS NIÑO ADORAN LA REPETICIÓN, ¡LES ENCANTA LO PREDECIBLE!

Compartir un libro suficientes veces como para memorizarlos puede ser muy atractivo para un niño. Aunque para ti puede ser un poco cansador leer el mismo libro una y otra vez, recuerda que cada lectura es otra oportunidad para que tu hijo oiga las palabras y el lenguaje nuevamente. Los niños utilizan su memoria auditiva para recordar cada secuencia y frase familiar, y esta es una estrategia de lectura temprana.

También puedes presentar palabras nuevas cada vez que hablas de los eventos y de los personajes. Si se da cuenta de que has agregado información, entonces tú sabrás lo que puede recordar sobre la historia. Invita a tu hijo a unirse con palabras, frase y rimas repetidas y predecibles. Recuerda que la lectura juntos debería ser divertida, no uses la hora del cuento para enseñarle a leer.

7. UTILIZA PREGUNTAS ABIERTAS

Al hacer preguntas, puede ser mejor usar preguntas abiertas como «¿qué crees que va a ocurrir?» o «¿Por qué está haciendo eso?». Esto expande el pensamiento de tu hijo y lleva al aprendizaje de lenguaje más natural. La lectura de libros debería ser una conversación.

Evita las preguntas directas con respuestas de una sola palabra como «¿Qué tiene en la mano?», ya que esto no ayudará a la comunicación natural. En lugar de eso, pregunta «¿Por qué está sosteniendo eso?».

8. EXPLORA UNA VARIEDAD DE LIBROS

Expón tu niño a una variedad de tipos de libros como libros de alfabeto, libros de rimas, cuentos populares, ficciones realistas, fantasía, libros de imágenes, textos informativos y libros con textos predecibles. También muéstrale diarios, revistas y otros materiales de lectura.

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