en Consejos y trucos, Para Padres

Leer y escribir son las bases del aprendizaje y del buen rendimiento en la escuela. Ayudan a encontrar buenos empleos en la edad adulta y asisten en el establecimiento de amistades y en la integración con la comunidad grande.

La familia juega un papel clave en la estimulación de la lectura; cuando los padres se involucran en las experiencias de lectura, ayudan a darle forma a las actitudes de los niños hacia los libros y a su propia identidad como lectores. Compartir libros es el primer paso para estimular la lectura.

Vincularse con libros ayuda a los niños a ampliar su entendimiento del mundo y a desarrollar un vocabulario más amplio. Los libros proporcionan infinidad de oportunidades para hablar sobre acciones, emociones, ambientes y personajes.

Son una fuente de información sobre los temas que les fascinan (como camiones, ponis o dinosaurios) y pueden proporcionar conocimiento sobre personas y lugares, que nunca verían en su vida diaria.

La compresión lectora es un componente importante del proceso de alfabetización. Al compartir un libro, dale tiempo al niño de revisar las imágenes y los dibujos, antes de empezar una conversación. Su atención estará inicialmente en lo que pueden ver más que en lo que tú estás diciendo. Sigue el movimiento de los ojos para ver en qué está más interesado en la página, eso te dirá de qué quiere hablar. Haz preguntas abiertas para generar una conversación sobre lo que está viendo.

Pregunta sobre lo que está haciendo algún personaje, por qué está demostrando una emoción en particular, a dónde está yendo o por qué se está escondiendo. Estimula al niño a pensar con más profundidad sobre las historias. Estos tipos de conversaciones lo ayudan a prepararse para la escuela ya que los maestros hacen estas preguntas regularmente después de compartir una historia.

Cuando tu hijo empiece la escuela, habiendo aprendido a leer solo, continúa compartiendo libros e historias con él. Esto puede ser más difícil con niños más grandes. Aquí tienes algunas estrategias que puedes intentar con un adolescente:

  • Averigua cuáles son las exigencias de lectura en la escuela y dale apoyo en casa.

Si es un lector reacio, ofrécele compartir el libro y dividir las responsabilidades de lectura en voz alta. Estimúlalo a hablar sobre lo que sabe de la historia y respalda lo que diga para que se sienta más confiado en relación al texto cuando vuelva a la escuela.

  • Proporciona acceso a un rango de materiales de lectura en casa: libros, revistas, diarios y sitios de noticias en Internet.

Quieres que tu hijo lea. Pueden no ser textos que tú preferirías que leyeran, como revistas de historietas, o temas que no te llaman la atención, como novelas de ciencia ficción. No importa, solo averigua qué le gusta de los materiales de lectura ya que pueden darte la pauta de cómo hacerlo conectar con otros textos.

  • Busca libros que estén basados en intereses y pasatiempos de tu hijo.

Pueden ser historias sobre sus artistas o bandas favoritas, programas de TV o deportes. Vayan juntos a tiendas de libros. Dale la oportunidad de elegir libros o materiales de lectura que le interesen. Esto puede ayudar a fomentar más lectura personal por placer.

  • Haz un hábito de la lectura en voz alta con la familia durante el desayuno o los momentos compartidos.

Por ejemplo, comparte un artículo interesante del diario o de twitter sobre un evento social o político. Capta la atención de tu hijo hablando de por qué este artículo sería interesante para él: «Mira, tu banda favorita toca el sábado en la ciudad…», o si está interesado en los deportes, puedes leer las noticias de la sección deportiva.

¿Tienes más ideas sobre compartir libros con tus hijos y estimularlos a que lean? ¡Háznoslo saber en un comentario!

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