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Cientos de miles de personas en todo el mundo pueden oír gracias a nuestros implantes. Pero llegar hasta aquí ha sido un largo camino. Hay que remontarse a casi 50 años cuando la CEO de MED-EL Ingeborg Hochmair y su marido Erwin lideraron el implante coclear moderno multi-canal. Vamos a retroceder en el tiempo y echar un vistazo a cómo comenzó todo.

 

El comienzo del Desarrollo del implante coclear

En 1975, Ingeborg y su futuro marido Erwin Hochmair estaban estudiando el desarrollo del implante coclear en la Universidad Técnica de Viena. En ese momento, existía mucho escepticismo sobre si incluso era posible que un implante coclear ayudara a tratar la sordera. Pero los Hochmair sabían lo que querían lograr.

“Nuestra meta más optimista era diseñar un implante electrónico que permitiera al usuario no solo oír los sonidos sino también proporcionar la habilidad de comprender el habla” comenta Ingeborg.

Un gran paso hacia este objetivo se llevó a cabo en 1977: El 16 de diciembre de 1977, los Hochmair diseñaron un implante coclear que el Prof. Kurt Burian implantó quirúrgicamente en la Clínica Universitaria de Viena.

 

 

Una tecnología auditiva innovadora

Una guía de electrodos larga con cables en forma de onda.

Como los implantes Cocleares modernos, el primer implante coclear tenía dos partes principales: un procesador externo que convertía el sonido en señales eléctricas y un implante interno que enviaba la información al cerebro. El implante por sí mismo tenía dos secciones: un ordenador que recibía información del procesador externo y una guía de electrodos que se ponía en el oído.

Había algunos aspectos especiales en el diseño del primer implante coclear de los Hochmair:

Su chip del ordenador funcionaba con una guía de electrodos larga que proporcionaba estimulación eléctrica a diferentes partes de la cóclea. Esto se hizo porque las primeras investigaciones demostraron que el lugar donde ocurría la estimulación cambiaría el tono percibido del sonido.

La guía de electrodos también utilizaba un diseño especial liderado por los Hochmair: un cableado en forma de onda. Estos cables estaban dentro de la guía de electrodos y permitían que la guía de electrodos fuese realmente flexible y así podía encajar suavemente dentro de la cóclea, que tiene el tamaño de un guisante.  Estos cables especiales también proporcionaban una Preservación de la Estructura, lo que significa que preservan los delicados nervios que se encuentran dentro de la cóclea.

El primer implante coclear, como todos los demás en ese momento, ayudaron a los usuarios a oír el sonido pero era todavía más difícil comprender el habla, y como mínimo requería que el usuario mirara al orador y leyera los labios de cerca.

 

Comprendiendo el habla con un implante coclear

Uno de los primeros usuarios más famosos de un implante coclear de Hochmair es Connie, ya que es conocida en las revistas científicas.

Connie trabajó muy de cerca con Ingeborg en esos primeros años. Recibió un implante coclear Hochmair en 1979 y estaba tan entusiasmada que se pasaba horas y horas con Ingeborg probando diferentes maneras de que el implante pudiera enviar información eléctrica a la cóclea. Estas pruebas formaron la base de lo que hoy en día es el procesamiento del sonido en los implantes cocleares de MED-EL.

“No se puede evitar ser un apasionado de la investigación médica clínica en el campo de los IC por el contacto tan estrecho y la cooperación de confianza con los usuarios”, comenta Ingeborg.

Connie formó pronto parte de hacer realidad el primero objetivo de los Hochmair. Después de recibir un nuevo procesador de audio en marzo de 1980, fue la primera persona en utilizar un implante coclear para comprender el habla solo escuchando: no necesitaba la lectura de labios o tener claves visuales como qué palabras se iban a decir a continuación. Por fin, solo cinco años después de que comenzaran su investigación sobre los implantes cocleares, los Hochmair habían logrado su objetivo y establecieron la dirección para el desarrollo de implantes cocleares que aún continúa en la actualidad.

 

Fundando MED-EL y avanzando

Llevar a cabo investigaciones, desarrollar nuevas soluciones auditivas para diferentes tipos de pérdida auditiva y mejorar nuestros productos para proporcionar a nuestros usuarios la mejor audición posible, eso es parte del trabajo diario de los Hochmair y el equipo de expertos de todas los lugares del mundo en nuestra central de MED-EL en Innsbruck, Austria.

Los cimientos de la compañía MED-EL, tal y como la conocemos hoy, se estableció en 1986: Ingeborg y Erwin se mudaron a Innsbruck con su recién fundada compañía de nueva creación (start-up), y en 1990 contrataron a los primeros empleados. En las siguientes décadas, inventamos múltiples nuevas soluciones y logramos muchos hitos en el desarrollo de tecnología auditiva.

Hoy en día, trabajan para MED-EL más de 2.200 personas de alrededor de 75 naciones en 30 lugares en todo el mundo. Pero una cosa se ha mantenido igual a lo largo de los años: la misión de MED-EL de superar la pérdida auditiva como barrera de comunicación.

 

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