en Consejos y trucos, Para Padres

Si estás disfrutando de las lluvias de primavera o del sol del verano o si estás mirando las hojas cambiar de color,  es un gran momento para practicar y ampliar las habilidades de escucha de tu hijo.

Vamos a compartir algunas ideas para actividades en el interior, incluso manualidades para ayudar a construir las habilidades de escucha y del lenguaje.

 Hacer artes y manualidades

Aprovecha una caminata con tu hijo para recoger algunas flores y hojas de colores. Cuando vuelvas a casa, puedes utilizarlas en una actividad manual para reforzar las habilidades que le enseñaste durante el paseo.

  • Recoge distintas flores y hojas, con distintos colores y formas.
  • Habla con tu hijo sobre las diferencias entre las flores y las hojas que recolectaron. Habla de los colores, las formas, los tamaños, los aromas, las texturas y así sucesivamente.
  • Habla sobre las cosas similares. Señala que estas “hojas son amarillas” o que “esta flor roja es más grande que esta flor amarilla”.
  • Habla sobre los lugares donde encontraron cada cosa. También puedes hablar sobre estas experiencias en el orden en el que ocurrieron, para ayudar a formar las habilidades de creación de secuencias de tu hijo. “Primero fuimos al parque y recolectamos algunos narcisos amarillos. Luego, caminamos hasta el estanque y encontramos algunos tulipanes rojos. Al final de nuestro paseo, nos llevamos las flores a casa”.
  • Una vez que hayas hablado sobre las flores, puedes juntarlas todas para hacer manualidades.

Practica la escucha

  • Para practicar la escucha, pídele a tu hijo que junte algunos materiales diciendo “¿Puedes encontrar la tijera en la alacena?” o “¿Puedes ir a buscar el pegamento al cajón?”.
  • Mientras haces presión sobre las flores y les quitas los pétalos, habla con tu hijo sobre diferentes conceptos. Por ejemplo, podrías decirle que ” el adhesivo es pegajoso”, “estos pétalos son suaves”, o “la tijera es filosa, ten cuidado”.
  • Pídele a tu hijo que haga un montoncito con ciertas hojas. Por ejemplo, pídele que “ate las flores amarillas”, o “una flor roja, una morada y una amarilla”.
  • Pídele a tu hijo que pegue hojas en ciertos lugares y haz foco en la ubicación. Por ejemplo, pídele a tu hijo que “pegue una hoja en la copa del árbol”, u otra en el “medio”. Si tu hijo no consigue encontrar la ubicación que dijiste, aprovecha el momento de “enseñanza”, y muéstrale dónde es. Repite la palabra que describe la ubicación en varias oraciones naturales, por ejemplo, “Acá arriba está la esquina. Está arriba, en la parte superior del papel, a la derecha. Peguemos esta hoja roja acá arriba en la esquina.”
  • Si quieres hacer estas actividades más difíciles, solo agrega más información. Por ejemplo, podrías pedirle a tu hijo que “coloque la hoja grande y verde, en la copa del árbol y la hoja amarilla debajo del árbol”.
  • Si aún quieres aumentar la dificultad, solo agrega más información. Por ejemplo, podrías pedirle a tu hijo que busque la “flor alta amarilla que tiene el tallo verde”.

 Lectura de libros

Leer libros siempre es una manera genial de ayudar a reforzar las distintas palabras y conceptos que tu hijo está aprendiendo.

  • Lleva a tu hijo de paseo a la biblioteca, y elige algunos libros sobre el otoño y la primavera que cubran las distintas palabras y conceptos de las estaciones que estás enseñándole.
  • Vuelve a casa y lee los libros con tu hijo. Permite que tu hijo haga preguntas y comentarios mientras leen, y también haz tus propios comentarios durante la historia.
  • Intenta hacer más comentarios que preguntas, así podrás enfocar la sesión de lectura en enseñarle a tu hijo, en lugar de evaluarlo.

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¡Disfruta de los cambios de estaciones y de todas las actividades que puedes hacer en estos momentos!

 

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