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¿Cuál crees que es el más rápido de los sentidos? ¿La vista, la audición, el gusto, el olfato, el tacto?

Tiene que ser la vista, ¿no? La luz es lo más rápido del universo. ¿Y qué hay del tacto? Si te pinchan con una aguja o apoyas la mano en la estufa, te mueves inmediatamente, ¿no?

El sentido más rápido

En realidad, es la audición. El cuerpo humano puede oír más rápido de lo que puede ver, gustar, olfatear o sentir.

(Pero me dirás «Espera, si la velocidad de la luz es de 299.792.458 metros por segundo y la velocidad del sonido es de solo 340,29 metros por segundo, ¿cómo puede ser más veloz la audición?)

Es porque la audición o la vista solo comienzan cuando un sonido o la luz llegan al oído o al ojo. No importa qué tan rápido llegue la luz al ojo. Lo importante es cuánto le toma llegar del ojo al cerebro. Lo mismo ocurre con la audición. No importa que el sonido se mueva más lento que la luz. Lo importante es cuánto le toma a la información llegar del oído al cerebro. Una vez que una onda de sonido llega al oído, el cerebro puede reconocerla en solo 0,05 segundos. Eso es diez veces más rápido que un parpadeo.

Algunas partes del oído se mueven aún más rápido. El reflejo estapedial es una manera en la que el oído se protege a sí mismo de los sonidos muy intensos, y se activa apenas 0,025 segundos después de que el sonido llega al oído.

Comparemos eso con los otros sentidos. Al cerebro le toma alrededor de 0,2 segundos procesar la luz que llega al ojo. También le toma alrededor de 0,2 segundos reconocer algo que tocas con la mano o el pie.

¿Por qué podemos oír con tanta rapidez? Porque la audición veloz les ayudó a nuestros ancestros prehistóricos cuando no podían ver, durante la noche. Poder oír las hojas crujir o una rama quebrarse podía significar la diferencia entre la vida y la muerte.

La velocidad de un implante coclear

Así que, la audición natural es más que algo rápida. Pero hay más de una forma de oír: los implantes cocleares ayudan a las personas con pérdida de la audición. Es el primer dispositivo que logra replicar un sentido humano. Entonces, en una comparación entre la audición natural y un implante coclear, ¿cuál ganaría?

Un veinteavo (1/20) de segundo. Es un estándar bastante alto para alcanzar.

Los implantes cocleares funcionan convirtiendo señales sonoras en impulsos eléctricos. Estos impulsos estimulan el nervio auditivo y van directamente al cerebro.

Entonces, ¿cómo se comparan estos impulsos con la audición normal? Un implante coclear MED-EL envía estos impulsos a hasta 50.704 veces por segundo. Un solo impulso puede ser tan corto como 0,000002 segundos. Eso es 200.000 veces más rápido que un parpadeo.

Pero, la velocidad no es todo. Llega un punto en el que aumentar la velocidad de estos impulsos deja de afectar la calidad del sonido. Entonces lo que importa es la precisión: calidad sobre cantidad.

Una forma de obtener precisión es controlar a qué parte de la cóclea llegan los impulsos. Estimular la cóclea en diferentes lugares hace que las personas puedan oír diferentes sonidos. Si se envía un impulso a la parte equivocada de la cóclea, no importa qué tan rápido llegue, siempre sonará mal. Todos los implantes cocleares, de MED-EL o de otras marcas, están diseñados en función de esta noción.

La velocidad de la audición

Lo que MED-EL hace en particular, es controlar la velocidad individual de cada impulso. Al cambiar la velocidad de los impulsos en una parte específica de la cóclea, el sonido se curva para parecer más agudo o más grave. Esto es particularmente útil para los sonidos más graves, ya que los hace sonar con más precisión.

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